martes, marzo 23, 2010
El Final
Miles de emociones se embotellan para reducir el campo visual. Caminos que se abren y se cierran, los ojos que están nublados, y esta extraña sensación de lo inconcluso. Los conceptos que se creen tener varían, cambian, constantemente, el tiempo hace de las suyas. Difícil resulta caminar oblicuos, imposible elevarnos. Sólo sabemos que queremos volar pero no encontramos el por qué. Mariposa vive lo que dura su vuelo, su vuelo le cuesta la vida. Es justamente por eso que el cielo elige a sus navegantes, él decide quién disfruta de su inmensidad naturalmente, los extraños deciden la dirección de su viaje, y uno observando, siempre como espectador. ¿Cómo será ser protagonista? Nunca nadie supo decirme, cómo se llega a eso, qué caminos se eligen para finalizar en la ruta que concluye nuestros pensamientos, el modo en que nosotros queremos que concluyan. ¡Tantas botellas llenas de vacío! Llenas de ese insulso y a la vez sumamente interesante vacío. El mismo que sentimos cuando lo dejamos pasar, el mismo que nos rodea cuando nos sentimos llenos. De una forma u otra siempre presente, firme en su esplendor. Las aves conviven con ellas, las mariposas, y bien saben sentir envidia de su corta e intensa vida, pero no dejan de volar, andar, por el mero hecho de su naturaleza misma. Así como las gotas de lluvia quisieran poder sumergirse frecuentemente en aquel oscuro azul rodeando las porciones de tierra que nosotros, quienes gozamos de dos piernas para correr, pisamos con naturalidad. Como el correr del tiempo fluimos en el curso que fuimos inmersos. Como gotas de lluvia caemos, chocamos, y nos unimos en la superficie.
domingo, febrero 07, 2010
Caminando sola en los tiempos pasados y futuros de mi adolescencia me choqué con este extraño que llevo en mi compañía, siempre que puedo, a donde puedo. Pedaleo y ahí está él. Siempre critiqué, tal vez subestimé, a ese tipo de personas que gozan del romanticismo, hasta llegan a abusar de su lenguaje. Claro está, que se fueron dando una sucesión de hechos que cambiaron la dirección de la corriente en la que yo fluía. El estado transitado por mi cabeza en este momento ha de haberse revertido, por esta misma sucesión, ya no pienso de la misma forma, comencé a fluir en dirección al conocimiento de mi misma con el extraño influenciando mi esencia.
En una conversación con un ser a quien estimo sobremanera, que surgió a partir de una interferencia en la transmisión de opiniones iniciales, llegué a aclarar dentro mío y frente a él lo mucho que influye en nuestra formación el orden cronológico de las cosas, aquella semilla plantada por cada individuo que nos cruzamos en la ruta que transitamos, cada uno de forma individual, lo mucho o no que puede llegar a crecer, según el lugar que le prestemos para ello.
Fue por eso, que afirmé con certeza la postura que adopté, en el final de los tiempos. No hubiera sido, no sería, de la misma manera si él no hubiera aparecido frente a mi fisonomía, partes de mi esencia no se hubieran desarrollado así si él no hubiera interferido.
Así como recorremos lugares recónditos de nuestra cabeza, nos recorremos con cada día y cada hora que pasa delante de nuestros ojos. No existe el tiempo perdido, las horas parecen dar mas frutos que cuando no estoy en su compañía, aún así, extrañar su presencia resulta también gratificante. Es en sí aquel que despierta en mi las sensaciones más plenas, ciertas, puras. Mi presente tranquilidad anhelada.
En una conversación con un ser a quien estimo sobremanera, que surgió a partir de una interferencia en la transmisión de opiniones iniciales, llegué a aclarar dentro mío y frente a él lo mucho que influye en nuestra formación el orden cronológico de las cosas, aquella semilla plantada por cada individuo que nos cruzamos en la ruta que transitamos, cada uno de forma individual, lo mucho o no que puede llegar a crecer, según el lugar que le prestemos para ello.
Fue por eso, que afirmé con certeza la postura que adopté, en el final de los tiempos. No hubiera sido, no sería, de la misma manera si él no hubiera aparecido frente a mi fisonomía, partes de mi esencia no se hubieran desarrollado así si él no hubiera interferido.
Así como recorremos lugares recónditos de nuestra cabeza, nos recorremos con cada día y cada hora que pasa delante de nuestros ojos. No existe el tiempo perdido, las horas parecen dar mas frutos que cuando no estoy en su compañía, aún así, extrañar su presencia resulta también gratificante. Es en sí aquel que despierta en mi las sensaciones más plenas, ciertas, puras. Mi presente tranquilidad anhelada.
jueves, enero 21, 2010
Vuelo que se hace costumbre
El equilibrio en nuestras cabezas debería ser algo innato en cada ser que habite este suelo. No es imposible, simplemente complicado.
Nuestro entorno puede darnos mucho más de lo que la mayoría de las veces creemos, es así como llegamos a tener grandes sorpresas y en determinado punto de la historia comenzamos a apreciar en mayor amplitud lo interno tal como lo externo. Se dificulta sobremanera adquirir la capacidad de descubrir, sostener la actitud de dejarse sorprender, disfrutar el minuto a minuto, sin significar eso olvidarse de lo que fue y lo que será, sino tener presente que las circunstancias se dan sólo una vez y nadie volverá pasos atrás para repetir lo que ni nosotros mismos supimos valorar.
A veces me detengo a observar aquellas cosas que se llevan mi cabeza y la usan de barrilete como si el resto de mi físico no estuviera debajo. Hojas que vuelan, llámese mariposas, las mismas mariposas que me conducen a esa palabra en primera instancia, rayas en el cielo quemadas por el crepúsculo, luces que titilan intentando transmitir alguna de sus grandes características, marcas en la piel, secuelas de historias perdidas en las andanzas de una memoria. Cada pequeño detalle enriquece notablemente mi bienestar, tal vez aquel equilibrio con el que comienza una narracion, tal vez la sensación de estar vivo en un mundo cercano nutrido por la muerte, mediocre e ilusorio en la mayoría de las ocasiones.
Nuestro entorno puede darnos mucho más de lo que la mayoría de las veces creemos, es así como llegamos a tener grandes sorpresas y en determinado punto de la historia comenzamos a apreciar en mayor amplitud lo interno tal como lo externo. Se dificulta sobremanera adquirir la capacidad de descubrir, sostener la actitud de dejarse sorprender, disfrutar el minuto a minuto, sin significar eso olvidarse de lo que fue y lo que será, sino tener presente que las circunstancias se dan sólo una vez y nadie volverá pasos atrás para repetir lo que ni nosotros mismos supimos valorar.
A veces me detengo a observar aquellas cosas que se llevan mi cabeza y la usan de barrilete como si el resto de mi físico no estuviera debajo. Hojas que vuelan, llámese mariposas, las mismas mariposas que me conducen a esa palabra en primera instancia, rayas en el cielo quemadas por el crepúsculo, luces que titilan intentando transmitir alguna de sus grandes características, marcas en la piel, secuelas de historias perdidas en las andanzas de una memoria. Cada pequeño detalle enriquece notablemente mi bienestar, tal vez aquel equilibrio con el que comienza una narracion, tal vez la sensación de estar vivo en un mundo cercano nutrido por la muerte, mediocre e ilusorio en la mayoría de las ocasiones.
miércoles, diciembre 30, 2009
diversidad de transición
El tiempo parece estar tocandome la espalda y no lo estoy percibiendo. ¿Es posible? trescientos sesenta y cinco días corriendo sobre mis pisadas. Siento haber estado durmiendo, y soñando, a veces atormentada por pesadillas, en ese vuelo constante, presente y al mismo tiempo observando lo que transcurre.
Los cambios me abruman y entusiasman en una sola pasada, la ansiedad de sentir, transmitida por la in o evolución. Procesos de corta y larga duración que me lavan la cara en cada paso que doy.
Resulta casi imposible resumir la vida, así mismo olvidar. Es por eso que aunque a veces se torne insano tomamos aquella dosis de recuerdos que nos oxigenan. Recuerdos que se esconden en busca de pasar desapercibidos ante nuestra mirada ligera, y terminan por ser hallados en lugares reconditos, nosotros buscandoles una solucion aunque el tiempo no nos de esa segunda vez que esperamos. Ilusos, por supuesto, pero no del todo perdidos. Ya mencionado aquel recuerdo que quiere ser solucionado (partícipe del drama), existe también el que no surgió como problema, sino tan solo como un suceso en el que ocupamos nuestra memoria. Ese es el que nos impulsa, nos mantiene vivos aunque sepamos que no se va a repetir. Nos lleva en busca de experiencias similares u otras alternativas de supervivencia.
Gracias a ellos puedo afirmar que los días que me siguieron las pisadas no fueron en vano, me invitan a mirar hacia atrás y afirmar que con palos y todo pude disfrutarlos. Me siento más despierta mirando cómo fue que pasó, aún más viva caminando los días que vendrán.
Los cambios me abruman y entusiasman en una sola pasada, la ansiedad de sentir, transmitida por la in o evolución. Procesos de corta y larga duración que me lavan la cara en cada paso que doy.
Resulta casi imposible resumir la vida, así mismo olvidar. Es por eso que aunque a veces se torne insano tomamos aquella dosis de recuerdos que nos oxigenan. Recuerdos que se esconden en busca de pasar desapercibidos ante nuestra mirada ligera, y terminan por ser hallados en lugares reconditos, nosotros buscandoles una solucion aunque el tiempo no nos de esa segunda vez que esperamos. Ilusos, por supuesto, pero no del todo perdidos. Ya mencionado aquel recuerdo que quiere ser solucionado (partícipe del drama), existe también el que no surgió como problema, sino tan solo como un suceso en el que ocupamos nuestra memoria. Ese es el que nos impulsa, nos mantiene vivos aunque sepamos que no se va a repetir. Nos lleva en busca de experiencias similares u otras alternativas de supervivencia.
Gracias a ellos puedo afirmar que los días que me siguieron las pisadas no fueron en vano, me invitan a mirar hacia atrás y afirmar que con palos y todo pude disfrutarlos. Me siento más despierta mirando cómo fue que pasó, aún más viva caminando los días que vendrán.
viernes, noviembre 27, 2009
Sueño De Solentiname
Estado solitario, simple y sincero. La vida juega conmigo, me lleva y me trae sin que me de cuenta. Correr sin un sentido, querer la compañía plenamente de almas claras y frescas. Almas transparentes, fantasmas en la noche mas nublada y gris que viste jamás. El cielo tan metalizado como la hoja filosa de una daga, el viento golpeándonos los dedos, el que nos inmoviliza, los árboles susurrándonos mentiras al oído. Andar es un oficio que no todos eligen, aunque todos estén forzados a hacerlo, aunque nadie pueda elegir simplemente estar. Un paso atrás del otro, o adelante, como sea, nunca lo vas a poder dar al costado. El cielo se contrae sin llegar a percatarnos, es una bomba que se encuentra siempre en movimiento, nuestro mecanismo más acertado resulta ser siempre rolar la vida misma, así como a un dios, sin conocer realmente el por qué. Mirar para adelante y esperar la sorpresa.
miércoles, noviembre 25, 2009
"Es tan grande la vida. Hace un momento me pareció que lo que había hecho estaba previsto hace diez mil años; después creí que el mundo se abría en dos partes, que todo se tornaba de un color más puro y los hombres no eramos tan desdichados. [...] alguna vez sucederá eso... sucederá, que la gente irá por la calle preguntándose los unos a los otros: ¿Es cierto esto, es cierto?"
Roberto Arlt, El Juguete Rabioso.
Roberto Arlt, El Juguete Rabioso.
lunes, noviembre 23, 2009
El planeta Tierra es tan inmenso, lleno de numerosas variables que nos ayudan a dar pasos adelante, al costado, incluso hacia atrás. Lo mejor de todo es cuando caminas con o sin destino, pero sintiéndote realmente libre de ser, pensar y sentir lo que querés-
Caminar por la calle, sentir el perfume de los tilos que florecen en esta época, reirme hablando de viajes, idas y venidas con gente que jamás pensé que llegaría a cruzarse por mi vida. Transportarme a la cabeza del resto de las personas, entrar, hurgar, navegar, escuchar lo que entra y sale de y para el exterior, nada se compara como esta sensación. Creo casi no poder describirla en su esplendor. Me siento como flotando en una esfera de cristal, pudiendo observar pero sin que mis palabras lleguen a ser escuchadas. Lo único que hago además de mi observación es escuchar todo de afuera, todos aquellos pensamientos que se le cruzan al elegido de mi estadía por su cabeza, son oídos por mi. Nadie más puede sentarse conmigo a observar, estoy sentada sola escuchando y queriendo entrar en confianza conmigo misma. Esa es justamente la parte más difícil, tenerme confianza y decirme lo que pienso, dejar que mi cabeza fluya como corresponde dentro de esa esfera de cristal, dentro de esa otra cabeza. En el mientras tanto me la paso rebotando dentro de un millón de cosas, intercalando sensaciones con mi cuerpo y mi mente, intercalando emociones con mi contexto. Nada parece ser como pensé que sería, no dejo de sorprenderme de cómo pueden llegar a suceder las cosas, mis procesos mentales. Todo es tan relativo y cambiante, a cada paso que doy lo que veo se transforma, increíble para mi ser un ser abstracto de manera constante-
Caminar por la calle, sentir el perfume de los tilos que florecen en esta época, reirme hablando de viajes, idas y venidas con gente que jamás pensé que llegaría a cruzarse por mi vida. Transportarme a la cabeza del resto de las personas, entrar, hurgar, navegar, escuchar lo que entra y sale de y para el exterior, nada se compara como esta sensación. Creo casi no poder describirla en su esplendor. Me siento como flotando en una esfera de cristal, pudiendo observar pero sin que mis palabras lleguen a ser escuchadas. Lo único que hago además de mi observación es escuchar todo de afuera, todos aquellos pensamientos que se le cruzan al elegido de mi estadía por su cabeza, son oídos por mi. Nadie más puede sentarse conmigo a observar, estoy sentada sola escuchando y queriendo entrar en confianza conmigo misma. Esa es justamente la parte más difícil, tenerme confianza y decirme lo que pienso, dejar que mi cabeza fluya como corresponde dentro de esa esfera de cristal, dentro de esa otra cabeza. En el mientras tanto me la paso rebotando dentro de un millón de cosas, intercalando sensaciones con mi cuerpo y mi mente, intercalando emociones con mi contexto. Nada parece ser como pensé que sería, no dejo de sorprenderme de cómo pueden llegar a suceder las cosas, mis procesos mentales. Todo es tan relativo y cambiante, a cada paso que doy lo que veo se transforma, increíble para mi ser un ser abstracto de manera constante-
jueves, noviembre 19, 2009
Probando entendí
Caminando por el mismo lugar de siempre cuántas y maravillosas cosas pude descubrir, como si fuera otro el camino transitado, como si no hubiera visto una y mil veces las caras y colores.
Caí de nuevo en esas cuatro paredes, sintiendo la fuerza de algo que me impulsaba de atrás, dando de cara al piso. Tuve un vuelo seguro y constante dentro del mismo espacio cuadrado, triangulo y con todas las formas, una vez más es indescriptible. Me choqué con todo, vacilé, hasta que por fin me hallé tendida horizontal, temblante, mi cabeza eruptiva pero mi boca rígida.
No más que esas mismas cuatro paredes me tendieron su trampa, me reincorporaron a la realidad, todo lo que pensé estar viviendo se esfumo en segundos, como de costumbre, mis sueños los olvido así como ellos me olvidan a mi. Mi realidad paralela se ausenta una vez más dejando libre a la más cercana, sobre la que me encuentro pisando fuerte. Me siento presionada por la estructura, los muros parecen inmensos haciendome sentir terriblemente diminuta. No puedo caminar más, cuánto más tiempo paso entre ellos más cerca me encuentro de tener a mis piernas amuradas, insensibles. Pierdo la capacidad del habla, de interacción, me dedico a vivir sóla en mi interior y si el resto quiere acompañarme tendrá que hacerlo de manera independiente, sólo con Soledad me permito un rato para el juego. Esta vez es distinto, nunca disfrute tanto andar, transitarme. Increíble desafío el de estar del revés, los pies donde van la cabeza y la cabeza donde van los pies, lo mismo con el resto del cuerpo. Todo porque me paro de afuera para adentro, observando todo de manera extrema, aprendiendo a convivir con mi interior. Un poco más de prueba y error.
Caí de nuevo en esas cuatro paredes, sintiendo la fuerza de algo que me impulsaba de atrás, dando de cara al piso. Tuve un vuelo seguro y constante dentro del mismo espacio cuadrado, triangulo y con todas las formas, una vez más es indescriptible. Me choqué con todo, vacilé, hasta que por fin me hallé tendida horizontal, temblante, mi cabeza eruptiva pero mi boca rígida.
No más que esas mismas cuatro paredes me tendieron su trampa, me reincorporaron a la realidad, todo lo que pensé estar viviendo se esfumo en segundos, como de costumbre, mis sueños los olvido así como ellos me olvidan a mi. Mi realidad paralela se ausenta una vez más dejando libre a la más cercana, sobre la que me encuentro pisando fuerte. Me siento presionada por la estructura, los muros parecen inmensos haciendome sentir terriblemente diminuta. No puedo caminar más, cuánto más tiempo paso entre ellos más cerca me encuentro de tener a mis piernas amuradas, insensibles. Pierdo la capacidad del habla, de interacción, me dedico a vivir sóla en mi interior y si el resto quiere acompañarme tendrá que hacerlo de manera independiente, sólo con Soledad me permito un rato para el juego. Esta vez es distinto, nunca disfrute tanto andar, transitarme. Increíble desafío el de estar del revés, los pies donde van la cabeza y la cabeza donde van los pies, lo mismo con el resto del cuerpo. Todo porque me paro de afuera para adentro, observando todo de manera extrema, aprendiendo a convivir con mi interior. Un poco más de prueba y error.
martes, noviembre 03, 2009
cosmic boy
Me dejo llevar dice-
Pensar no es un ejercicio que contribuya siempre, es más, la mayoría de las veces nos juega en contra no poder poner el -fino casi imperceptible- límite entre pensar y carcomer nuestra guía.
Ciertamente hoy decidí disfrutar. Como nunca, disfrutar del aire, poder caminar y al paso que yo quiero, escuchar los sonidos que me rodean, observar, pasar el tiempo como quiero y sobre todo con quien yo quiero. Fundamental eso, disfrutar con los seres extraños -de los que ya hablé- que me enriquecen. Más que nada cuando sentimos que aquellos no sólo se dan el gusto de aparecer repentinamente, sino que eso lo acompañan con la capacidad de dejarme observando -más que lo que acostumbro-, divagando, yendo y viniendo de manera constante. No se que mi#rda será que acentúa mi capacidad de hablar sin mover la boca. Mis ojos se adjudican un protagonismo que no se de donde mi#rda sacan y deciden hacer lo que quieren. Tampoco se si es miedo, porque miedo a qué? es difícil de analizar para mi esta parte. Por eso es que hoy decido disfrutar, disfrutarte.
El cosmos en el sentido armonía es parte de mi vida cotidiana, o por lo menos a eso aspiro. Paz y armonía en lo que sea que emprenda, estar tranquila, sentirme bien con las cosas ínfimas que me llenan la cabeza de sonidos y colores agradables para con mi forma de ver la realidad. Poder compartir esos detalles lo vivo increíblemente, me llena de confianza y esa tranquilidad de la que hablo.
Confío en esto, lo disfruto, y tiene ese efecto positivo de transportarme incluso en los momentos que elijo estar sola pero no tanto.
Pensar no es un ejercicio que contribuya siempre, es más, la mayoría de las veces nos juega en contra no poder poner el -fino casi imperceptible- límite entre pensar y carcomer nuestra guía.
Ciertamente hoy decidí disfrutar. Como nunca, disfrutar del aire, poder caminar y al paso que yo quiero, escuchar los sonidos que me rodean, observar, pasar el tiempo como quiero y sobre todo con quien yo quiero. Fundamental eso, disfrutar con los seres extraños -de los que ya hablé- que me enriquecen. Más que nada cuando sentimos que aquellos no sólo se dan el gusto de aparecer repentinamente, sino que eso lo acompañan con la capacidad de dejarme observando -más que lo que acostumbro-, divagando, yendo y viniendo de manera constante. No se que mi#rda será que acentúa mi capacidad de hablar sin mover la boca. Mis ojos se adjudican un protagonismo que no se de donde mi#rda sacan y deciden hacer lo que quieren. Tampoco se si es miedo, porque miedo a qué? es difícil de analizar para mi esta parte. Por eso es que hoy decido disfrutar, disfrutarte.
El cosmos en el sentido armonía es parte de mi vida cotidiana, o por lo menos a eso aspiro. Paz y armonía en lo que sea que emprenda, estar tranquila, sentirme bien con las cosas ínfimas que me llenan la cabeza de sonidos y colores agradables para con mi forma de ver la realidad. Poder compartir esos detalles lo vivo increíblemente, me llena de confianza y esa tranquilidad de la que hablo.
Confío en esto, lo disfruto, y tiene ese efecto positivo de transportarme incluso en los momentos que elijo estar sola pero no tanto.
domingo, noviembre 01, 2009
such a big trauma
Altibajos que erosionan nuestra corteza. Fácil de comprender, difícil de acompañar con el pecho. Es subir y bajar en cuestión de un sólo día, bueno o malo, no nacimos con la capacidad que implica el discernimiento. Todos vamos para un mismo lado, y nadie se está dando cuenta. Creemos que estamos solos, sin un lugar donde caernos cuando nuestras piernas no quieran caminar, y a pesar de todo el entorno, siempre está.
El viento corre con mayor velocidad que de costumbre, nos pega fuerte en la cara, el cuerpo, y aún así, no llega a tirarnos. Claramente es porque aunque no lo crean tenemos un eje que impide que lo hagan, que nos tiren con facilidad. Relacionarnos con el medio es lo que nutre maravillosamente nuestro eje, lo que puedan darnos, pensamientos fugaces que rebotan dentro de cada uno y explotan al chocar con los de los demás. Sería todo mucho más aburrido si estuvieramos rodeados de perfección, los temas de conversación disminuirían notablemente, no tendríamos nada que nos inspire progreso. Si no tenemos nada para mejorar, perdemos los objetivos, caminamos en una cinta que no llega a ningún lado, caminamos sólo por el hecho de caminar, y no por lo increíble que es alcanzar el punto de llegada.
Ellos todos pueden sorprendernos constantemente, esas personas con las que nos cruzamos casi de manera incierta, e inesperada. Nunca sabemos cómo pero llegan a nuestra vida, y con un poco de cada uno nos conformamos como seres extraños. Simples seres extraños que Di#s crea y el viento nos amontona.
jueves, octubre 22, 2009
Ría
Una linda mezcla de sensaciones, música ambiental llenándome, ocupando algún vacío que quién sabe quién o qué se encargó de desocupar. Nadie sabe el motivo, lugar e instante en el que ese vacío decidió llegar para quedarse, por lo menos por un tiempo. Cómo sería ese tiempo es parte de aquella desconocida, cuánto duraría, qué traería emparentado. Qué cantidad de pensamientos repetidos pueden recorrer una y otra vez ese el mismo lugar dentro de nuestra cabeza, el por qué de siempre ese mismísimo.
¿Calandrias serán? las que cantan así y suelen estar en la parte oeste del GBA. La verdad no se, pero qué lindo cantaban. ¡Y los sapos! haciendo ese sonido extraño que los caracteriza, ¿o ranas?. Tampoco se. Pero qué bien combinaban con las calandrias. Esa perfecta compañía en los momentos en los que por lo menos yo disfruto estar sola, pero no tanto. En los que no necesitamos emitir sonidos más que los que escuchamos sólo nosotros y nuestro interior. Tantos que tal vez ni nosotros llegamos a oirlos, sólo nuestro interior, (cansado debe estar ya de escuchar todos los ruidos que hace mi cabeza).
Mis dedos se entorpecen constamente, hay algo de lo que no estoy enterada y no está funcionando bien. Claro está que es algo sumamente reciente, porque ya de tantas cosas supe darme cuenta que no funcionaban bien. Esa amnesia no diagnosticada y que seguro nadie sabe a que se debe, ¿o si?. No, creo que no.
También disfruto aunque a veces me siento un tanto extraña de mantener fieles conversaciones conmigo misma. Es como un ejercicio que me mantiene despierta y determina que el resto por momentos, sólo por momentos, está de más. Es fácil darme cuenta que no todo funciona correctamente si mientras converso con mi otra yo puedo ver lo equivocada que estoy y alcanzo a tiempo, antes de pensar la respuesta, a corregirme. En realidad eso no me pasa, pero estaría tan bueno... sería tener la capacidad de evitar cometer ciertos errores, antes de que lleguen a chocarse con el mundo externo. Ni siquiera se si son errores, pero están, y molestan. No molestan lo suficiente como para que no pueda seguir haciendo casi la mayoría de las cosas que me gustan y puedo hacer, pero si lo suficiente como para tener esa repercusión en mi que me incentiva a mencionarlos.
Ahora lo único que escucho es REM, y no me mantiene tan despierta como mis pensamientos y conversaciones conmigo misma, en Santa Ana. Cosa jodida el gusto musical, jodido de definir en mi caso particular. Es tan amplio el universo de posibilidades que tenemos que nunca llegamos a determinar lo que nos gusta, si ni siquiera conocemos todo como para poder decir qué es lo que no nos gusta. Cuanto más aprendo sobre algo más ignorante me siento. De hecho no es solo esa sensación, es completamente real lo ignorantes que somos todos los seres humanos por lo menos. Tan increíble, enorme, incalculable, lo que nos rodea, que nunca nadie tiene derecho a decir que sabe un montÖN. Siempre queda aún más por aprender, más que nada de las personas, cada historia y recuerdo que puedan compartirnos nos nutre sobremanera.
Aprender y convivirme (eso último busquenlo en mi diccionario), dos actividades de mi vida cotidiana.
-un poco de pensar de vez en cuando también es bien recibido, por supuesto-
¿Calandrias serán? las que cantan así y suelen estar en la parte oeste del GBA. La verdad no se, pero qué lindo cantaban. ¡Y los sapos! haciendo ese sonido extraño que los caracteriza, ¿o ranas?. Tampoco se. Pero qué bien combinaban con las calandrias. Esa perfecta compañía en los momentos en los que por lo menos yo disfruto estar sola, pero no tanto. En los que no necesitamos emitir sonidos más que los que escuchamos sólo nosotros y nuestro interior. Tantos que tal vez ni nosotros llegamos a oirlos, sólo nuestro interior, (cansado debe estar ya de escuchar todos los ruidos que hace mi cabeza).
Mis dedos se entorpecen constamente, hay algo de lo que no estoy enterada y no está funcionando bien. Claro está que es algo sumamente reciente, porque ya de tantas cosas supe darme cuenta que no funcionaban bien. Esa amnesia no diagnosticada y que seguro nadie sabe a que se debe, ¿o si?. No, creo que no.
También disfruto aunque a veces me siento un tanto extraña de mantener fieles conversaciones conmigo misma. Es como un ejercicio que me mantiene despierta y determina que el resto por momentos, sólo por momentos, está de más. Es fácil darme cuenta que no todo funciona correctamente si mientras converso con mi otra yo puedo ver lo equivocada que estoy y alcanzo a tiempo, antes de pensar la respuesta, a corregirme. En realidad eso no me pasa, pero estaría tan bueno... sería tener la capacidad de evitar cometer ciertos errores, antes de que lleguen a chocarse con el mundo externo. Ni siquiera se si son errores, pero están, y molestan. No molestan lo suficiente como para que no pueda seguir haciendo casi la mayoría de las cosas que me gustan y puedo hacer, pero si lo suficiente como para tener esa repercusión en mi que me incentiva a mencionarlos.
Ahora lo único que escucho es REM, y no me mantiene tan despierta como mis pensamientos y conversaciones conmigo misma, en Santa Ana. Cosa jodida el gusto musical, jodido de definir en mi caso particular. Es tan amplio el universo de posibilidades que tenemos que nunca llegamos a determinar lo que nos gusta, si ni siquiera conocemos todo como para poder decir qué es lo que no nos gusta. Cuanto más aprendo sobre algo más ignorante me siento. De hecho no es solo esa sensación, es completamente real lo ignorantes que somos todos los seres humanos por lo menos. Tan increíble, enorme, incalculable, lo que nos rodea, que nunca nadie tiene derecho a decir que sabe un montÖN. Siempre queda aún más por aprender, más que nada de las personas, cada historia y recuerdo que puedan compartirnos nos nutre sobremanera.
Aprender y convivirme (eso último busquenlo en mi diccionario), dos actividades de mi vida cotidiana.
-un poco de pensar de vez en cuando también es bien recibido, por supuesto-
jueves, octubre 15, 2009
Angustias
Adormecer el impulso generado por todo eso. La vulnerabilidad para con nosotros mismos nos destruye, sigue siendo un poco más de lo mismo. Todos lo saben pero es díficil hacerse cargo, todos lo hablan, todos pueden hablar acerca de cómo está haciendo las cosas quien está adelante, atrás, al costado.. pero nadie se atribuye lo necesario para pararse erguido y decir no.
Los ojos miran pero no ven, nuestra nariz se pierde y la boca se cierra sola. Pegamos un salto a nuestro interior, o ni siquiera eso, nos arrastramos, haciendo así más doloroso el camino. No podemos entrar y salir de allí con facilidad, debemos hacer de aquello un suplicio para probarnos a nosotros mismos que lo podemos superar.
Las alas grandes y tan sólo el cielo de esta región, Angustias siente que es un desperdicio. Si lo pensamos de esa manera si, tal vez lo sea. Pero no, sólo es una sensación, es ilusorio. El cielo es mucho más de la pequeña parte que podemos ver, aunque sentimos que lo estamos viendo todo. Como siempre, siempre queremos pensar que podemos verlo todo, percibirlo todo, nos terminamos convenciendo. El cielo es más de lo mismo-
Una vieja tortuga supo decirselo, no corras, el mundo no va a esperar para que vuelvas pasos atrás a recuperar lo que perdiste en el camino. Si querés llegar rápido disfrutalo, que no va a haber una segunda vez, volverás al mismo lugar, te encontrarás con los mismos enanitos, pero no vas a sentirte de la misma manera. Te aseguro que cuanto más lo disfrutes menos sentirás el correr del tiempo. No está tan bueno en el sentido de que cuanto mejor la pases más querrás volver a aquel sentimiento, más lejos te encontrarás de alcanzarlo. Pero es así de complicado, siempre hay una forma aún más compleja de ver las cosas. Y más siendo como nos mostramos, mostrándonos como queremos ser, siempre encontramos la vuelta para pensar más, de más.
Vas a volar tan alto como vos quieras, no necesitas que te alcancen la mitad del trayecto y así disminuir tu cansancio, ni tampoco que te empujen, o te acompañen. Sabes cómo volar, cuándo, y por qué, pero no si realmente querés hacerlo y hasta donde. Dejar que la corriente sea la única compañía aunque parezca descabellado, y la idea de ser aquel solitario, el tonto en la colina.
Los ojos miran pero no ven, nuestra nariz se pierde y la boca se cierra sola. Pegamos un salto a nuestro interior, o ni siquiera eso, nos arrastramos, haciendo así más doloroso el camino. No podemos entrar y salir de allí con facilidad, debemos hacer de aquello un suplicio para probarnos a nosotros mismos que lo podemos superar.
Las alas grandes y tan sólo el cielo de esta región, Angustias siente que es un desperdicio. Si lo pensamos de esa manera si, tal vez lo sea. Pero no, sólo es una sensación, es ilusorio. El cielo es mucho más de la pequeña parte que podemos ver, aunque sentimos que lo estamos viendo todo. Como siempre, siempre queremos pensar que podemos verlo todo, percibirlo todo, nos terminamos convenciendo. El cielo es más de lo mismo-
Una vieja tortuga supo decirselo, no corras, el mundo no va a esperar para que vuelvas pasos atrás a recuperar lo que perdiste en el camino. Si querés llegar rápido disfrutalo, que no va a haber una segunda vez, volverás al mismo lugar, te encontrarás con los mismos enanitos, pero no vas a sentirte de la misma manera. Te aseguro que cuanto más lo disfrutes menos sentirás el correr del tiempo. No está tan bueno en el sentido de que cuanto mejor la pases más querrás volver a aquel sentimiento, más lejos te encontrarás de alcanzarlo. Pero es así de complicado, siempre hay una forma aún más compleja de ver las cosas. Y más siendo como nos mostramos, mostrándonos como queremos ser, siempre encontramos la vuelta para pensar más, de más.
Vas a volar tan alto como vos quieras, no necesitas que te alcancen la mitad del trayecto y así disminuir tu cansancio, ni tampoco que te empujen, o te acompañen. Sabes cómo volar, cuándo, y por qué, pero no si realmente querés hacerlo y hasta donde. Dejar que la corriente sea la única compañía aunque parezca descabellado, y la idea de ser aquel solitario, el tonto en la colina.
lunes, octubre 12, 2009
Desarmando
Lo que realmente importa es relativo y nunca se puede comprobar la certeza en su afirmación. A las palabras se las lleva el viento, las promesas, los cambios por ser realizados, los cambios por evitar, todo va y viene sin que nadie pueda percatarse de que lo que está ocurriendo. Vuelan libres y a veces sienten nostalgia, regresan, otras veces se dan cuenta de que no juegan un papel importante para nadie. Si el objetivo se mantiene firme en su lugar correspondiente, es maravilloso lo que se puede alcanzar... ahora, ¿Qué ser humano que pisa fuerte el piso hoy en día puede hacerlo? resulta difícil, pero puedo afirmar que no es imposible. El ser humano que lo puede hacer es el mismo que hace y destruye tantas cosas, nunca la coherencia llega a alcanzar su cien porciento que quieren atribuirle. Justamente por eso, porque el entorno se lo atribuye, no es decisión de la propia coherencia. Estar vivos no como transición sino como el verdadero goce de estar donde nos toca o elegimos estar. Poder mirar a nuestro alrededor y afirmar con la certeza, que no puede tener lo que realmente importa, que estamos bien donde estamos, no la estamos pasando tan mal como pensamos en nuestros peores momentos. La cabeza miles de veces nos juega en contra, de hecho es nuestro peor enemigo, nuestra propia cabeza... es sólo domarla, encontrarle la vuelta, tenderle las trampas que conociéndola más que nadie sabemos que evitan la continuación de su ciclo. Sabemos lo que queremos pero no tanto, creemos saber lo que no queremos pero puede cambiar, entonces, es ahí donde la cabeza hace de las suyas. Nos centramos en estar ubicados donde debamos, Di#s mande, o lo que sea sugiera que deba ser de determinada manera. Los impulsos son de lo peor, creemos que son ellos lo que nos ganan pero ciertamente nosotros elegimos que sea de esa forma, nos justificamos y protegemos con ese discurso mega utilizado que refiere a los impulsos y su control sobre nosotros. Claramente no soy partidaria de esa filosofía. Virtud o defecto, whatever, creo que todo es relativo.
Reir es vida
Son aquellas personas que si es posible quisiéramos estén siempre donde se encuentran y nunca se alejen demasiado. Consiguen sonrisas facilmente y regalan caricias no físicas, sino que llegan mucho más lejos de lo que podemos transmitir. Necesarias para mi correcto funcionamiento mental, o tal vez no tan correcto pero en compañía, me ayudan en lo que nadie puede. Podría decir que amo tenerlas al lado mío, saber que puedo compartir mi vida de esta forma... La risa es su filosofía de vida. Muchas gracias!domingo, septiembre 13, 2009
Un paso, cerralos, abrilos
Tomó sus alas y empezó lentamente. No entendía mucho de esto porque era sólo el comienzo, pero de a poco se fue despegando del pasto, como si pudiera volar. Era un aleteo constante, su sonrisa demostraba otra cosa y aunque sentía que podía hacerlo cuando pasaba las nubes frenaban su accionar. Tomó por contada su libertad y dio comienzo a su antes y su después. El después ya lo suponía así que no se molestó en esperarlo, por lo que decidió arrancar por el antes, hasta llegar más lejos de lo que podríamos entender cualquiera de nosotros. Simplificó su carga a unos simples rumores y esperó que aminore con el correr del tiempo.
Podía mirar absolutamente todo, pero no llegaba a ver realmente, por lo que decidió pedir una ayuda. "Tarde pero seguro", definía al sistema.
Fue así que en un abrir y cerrar de ojos la tormenta había pasado y su aleteo permanecía tan constante como al principio. No se molestó en entristecerse por la pérdida y simplemente siguió camino, como si nada hubiera pasado, como si se encontrara ubicado nuevamente en aquel primer momento y ningún encuentro ocasional hubiera sido tan real como en verdad lo fue.
Lo cierto y lo falso, la verdad y su mentira se mimetizaban entre sí y ni siquiera sus oídos creían lo que sentían. Entre lo real y su imaginación sólo un paso, entre el suelo que pisamos y el aire que respiramos sólo nosotros mismos.
Podía mirar absolutamente todo, pero no llegaba a ver realmente, por lo que decidió pedir una ayuda. "Tarde pero seguro", definía al sistema.
Fue así que en un abrir y cerrar de ojos la tormenta había pasado y su aleteo permanecía tan constante como al principio. No se molestó en entristecerse por la pérdida y simplemente siguió camino, como si nada hubiera pasado, como si se encontrara ubicado nuevamente en aquel primer momento y ningún encuentro ocasional hubiera sido tan real como en verdad lo fue.
Lo cierto y lo falso, la verdad y su mentira se mimetizaban entre sí y ni siquiera sus oídos creían lo que sentían. Entre lo real y su imaginación sólo un paso, entre el suelo que pisamos y el aire que respiramos sólo nosotros mismos.
miércoles, septiembre 09, 2009
brain damage
No hay ganas de pensar y otra vez ese recorrido inevitable al que las circunstancias me empujan. ¿Podrías caminar por mi? mis pies están cansados y el cuello ya no sostiene mi cabeza, las ideas se me caen! perdí la tapa de la parte superior, debería controlar su producción, van a rebalsar. O si camino muy rápido tal vez se evaporen como el agua, estaría lindo hacer un café de ideas. Claramente llevaría edulcorante, afectará de igual manera mi nivel de glucemia? debería hacerme uno de esos análisis y olvidarme por un tiempo hasta que estén listos los fuckin' resultados. Todas las infusiones me transforman sobremanera, es totalmente notorio el cambio en mi persona una vez que ingresan en mi organismo, debe ser genial ver qué flor de fiesta lujuriosa se hechan las células que me conforman con las de los alimentos, seguramente debe ser un espectáculo digno de ser visto y nosotros ilusos nos pensamos que lo mejor está de adentro para afuera (sólo que a la mayoría le gusta dibujar, ocultar ese punto de vista-yo no me veo incluída en ninguno de los casos mencionados-). Realmente disfrutaría conseguir que mis ojos sigan de largo y mirar adentro de mi cabeza, qué estará modificandome, por ejemplo, en este momento? que será lo que me haga sentir así? I'll see you on the dark side of the moon, cantan para mi y claramente los visualizo esperándome. There’s someone in my head but it’s not me, me sorprende sentirme adentro de palabras, en sí de las letras, de éstas con más de treinta pero menos de cuarenta años de antigüedad. Siempre las personas soportan unos treinta años (mínimo) hasta que se actualizan los problemas globalizados, y otra vez de nuevo, algo así como una onda retro, pero que no refiere específicamente a la forma de vestir. Ellos salen todos los días pero les gusta todo lo relacionado a algún tema en especial, por lo que la mayoría de los días están disfrazados y nosotros siquiera los percibimos, y peor aún, elegimos no verlos, inconcientemente o no, ese es el camino que tomamos. Hasta que al final del atajo nos encontramos (y a veces chocamos) contra el cartel que los define, nos chocamos de frente la cara contra el problema que elegimos no reconocer pero que siempre estuvo parado ahí, esperando por nosotros. Abrir los ojos, mierda! aceptar.-
lunes, septiembre 07, 2009
Usá la izquierda, Chiquita!
¿Qué estaba pasando? Sin quererlo me movía y no estaba caminando, me mojaba con esa lluvia molesta que empañaba mi vista, flotaba en ese trayecto hasta mi destino. La cabeza parecía una A4 Autor con trazos de lápiz suaves y delgados, ¡Ni en los momentos que mi rockr me inundaba alcanzaba ese estado! y cuando conseguí cazar uno de aquellos que vuelan en el aire supuse comenzar algo nuevo, pero me hallé de nuevo en otro reiterado déjà vu. No pude entender el quid de la cuestión, ciertamente no pude entender nada que se asemeje a lo que transcurría por esos tiempos. Sólo era cada tanto volver a ese "izquierda derecha, izquierda derecha" que se me grabó en algún momento de mi vida y nunca pudo ser corrido de su lugar. Mi pensamiento más profundo sólo se acercó a mi torpeza fumando con la mano derecha, y pensándolo bien no estaría pensando mucho tampoco, de ser el caso hubiera sido la izquierda la que se mantenía ocupada mientras la otra se balanceaba sin sentido. Fueron unos segundos invisibles, imperceptibles, minutos seguramente, pero que últimamente no se encuentran muy presentes en mi día a día. Siempre quise tener el reloj de Bernardo, por supuesto lo interesante hubiera sido usarlo a mi favor y no que el Kosmos lo haga en mi contra, claro.
sábado, septiembre 05, 2009
Martian people
Subiendo esa escalera sentí y realmente lo padecí, que la gravedad me ganaba una vez más. Fue una sensasión extraña que la física introdujo años atrás en mi sistema, y allí veía lo práctico de la práctica. No fue de la misma manera mientras subí la montaña a pie, ni tampoco me alivianó el hecho de bajar la escalera. Pensé interiormente "cuando baje no va a ser de la misma manera". Y pareció haber algún tipo de error de cálculos que provocó eso. La pasé igual de mal, sentí que la fuerza de atracción gravitatoria ahora había pasado a estar invertida y seguía luchando contra ella. Entonces, todo cambió. El viento empezó a empujarme, me llevaba consigo como si formara parte. Me transportó a otro lugar lejano, con otro aire, otra motivación. Conocí extraños individuos que parecían querer aparentar ser tales como yo, de mi mismo palo, pero eran totalmente distintos. Físicamente tan humanos como yo, pero de ahí para adentro eran como traídos de otro planeta. Fue raro verme mimetizada entre ellos, mi cabeza parecía no dar explicaciones, y mi cuerpo respondía torpe a lo que ella mandaba. La función fue marciana y de corta duración. La presión que la Tierra hizo sobre mi al principio ya no me agoviaba, el ruido la alejaba, sobre todo las risas, eran una especie de somnífero, pero que no llegaba a su efecto cúlmine. El disparador incógnita nos desalojó y allí estaba nuevamente rodeada de rocas y ese lugar extraño. No se cómo llegué pero me encantaría volver, voy a intentarlo.
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